Biomasas

Biomasas

El uso de biomasa en cualquier sistema de calefacción, residencial o industrial, supone un balance neutro de la emisión de CO2, pues cierra el ciclo del CO2 que comenzaron las plantas a absorber durante su crecimiento. La biomasa es un combustible más barato y ecológico que los convencionales, y permite generar empleo en áreas rurales, prevenir incendios y mantener ecosistemas naturales.

Nuestro sistema patentado HR, funciona con una gran variedad de biomasas. No obstante, H2O RENOVABLES recomienda el consumo de biomasa certificada, de características homogéneas en el tiempo, y pone a su disposición un amplio catálogo de biomasas, gracias a su alianza estratégica con fabricantes específicos, con experiencia contrastada en el tratamiento, envasado y distribución de biomasas de calidad, humedad, poder calorífico y constancia en volumen de suministro garantizados, y contemplados en el correspondiente contrato de cada proyecto.

Nuestro sistema presenta un óptimo rendimiento con los siguientes tipos de biomasa:

Huesos de aceituna

La aceituna está compuesta por un 85% de pulpa y un 15% de hueso. Con una producción anual en Andalucía de 370.000 Tn/año aproximadamente, el hueso es un combustible de unas características excelentes: elevada densidad, baja humedad, granulometría muy uniforme y poder calorífico en torno a 4.200 Kcal/Kg en base seca. Es, por tanto, muy adecuado para usos térmicos, tanto en el sector industrial como doméstico y residencial. Su homogeneidad y la ausencia de impurezas hacen de este producto uno de los mejores del mercado, y altamente recomendable como combustible para el Sistema H2O RENOVABLES.

H2O RENOVABLES recomienda la utilización de hueso de aceituna “Clase A1” certificado conforme a la Norma UNE 164003:2014, como combustible para sus aplicaciones, como garantía de calidad y funcionamiento.

En el caso de hueso de aceituna A1, el contenido energético de 1 Kg. (5,2 kwh) equivale aproximadamente a 0,52 l. de gasóleo para calefacción.

Pellets de madera

Los pellets de madera son piezas de madera residual (serrín, virutas) seca y sin tratar prensadas en forma cilíndrica y normalizada con un diámetro de cuatro a diez milímetros y una longitud de diez a 50 milímetros. Se les da forma por presión mecánica, sin aditivos químicos y usando únicamente materiales naturales como aglutinante. Los pellets de madera se venden por kilo. Los pellets son un combustible homogéneo y normalizado, de calidad constante. Otra ventaja son el poco espacio de almacenamiento requerido y el suministro de calor completamente automático.

H2O RENOVABLES recomienda la utilización de pellet certificado EN Plus A1 como combustible para sus aplicaciones, como garantía de calidad y funcionamiento.

En el caso de pellet EN Plus A1, el contenido energético de 1 Kg. (4,8 kwh) equivale aproximadamente a 0,48 l. de gasóleo para calefacción.

Pellets de madera

La cáscara de almendra, cuando está limpia de finos y polvo y su contenido en humedad no es elevado, es un combustible de gran poder calorífico y bajo contenido en cenizas. Biomasa económica con respecto a otras, tradicionalmente se ha utilizado como combustible de hornos industriales, cerámicas y sistemas de calefacción de explotaciones ganaderas. En la actualidad, se está imponiendo dentro de los combustibles renovables, y es de aplicación para los quemadores HR tanto para aplicaciones industriales como domésticas debido a su excelente relación calidad-precio y óptimas condiciones de combustión, ya que apenas emite componentes sulfurados y nitrogenados, ni partículas sólidas. Esta biomasa tiene un alto poder calorífico, un bajo contenido en cenizas y otros elementos perjudiciales como cloro y azufre.

Cáscaras de otros frutos secos

Igualmente aprovechables son las cáscaras de otros frutos secos, como por ejemplo el pistacho, la nuez o la avellana, que son una fuente energética apreciada tanto en el sector energético doméstico como el industrial, debido a su elevado poder calorífico. Su distribución granulométrica y la humedad son características críticas a la hora de seleccionar la cáscara de un fruto como biomasa para aprovechamiento energético.

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